Conserva una buena postura al utilizar tu computadora

Los tiempos van cambiando, las tecnologías evolucionan y se abaratan, y nos acercan oportunidades que antes eran impensables. Esto es lo que ha pasado con las computadoras portátiles. Hace no tantos años eran prácticamente un lujo, mientras que hoy en día cualquier universitario -por no decir ya estudiante de instituto- tiene una de estas computadoras que no abultan más que una mochila para realizar sus tareas estudiantiles. El que sean tan fáciles de transportar y rápidos de utilizar en cualquier situación tiene un sinfín de ventajas, pero también pueden generar malos hábitos, que es mejor tener bajo control.

Hace no tanto tiempo (2 años o así) he tratado por problemas de espalda, cuello, hombros, antebrazo… a varias personas que trabajaban en oficinas con computadoras portátiles. Tenían que estar continuamente cargando con el computador de un lado para otro para enseñar sus presentaciones a los clientes, terminar balances o artículos, realizar informes o evaluaciones en distintos edificios… y eso terminaba pasando factura. Esto ha mejorado mucho gracias a lo extendidos que están hoy en día los miniportátiles, también llamados netbooks. Con sus reducidas dimensiones, son una buena alternativa para las personas que necesitan transportar constantemente su ordenador sin que su espalda o cuello sufran las consecuencias.

Estos computadoresdores cuentan con pantallas de 9 ó 10 pulgadas, aunque también encontramos otros ordenadores portátiles de mayores prestaciones con pantallas de 12 ó 13 pulgadas. Esto los hace relativamente cómodos de transportar a la vez que tienen una pantalla mayor para utilizar aplicaciones o visualizar contenidos multimedia con mayor vistosidad. Sin duda, estas son las mejores opciones si el uso que le vamos a dar al ordenador va a requerir mucho transporte. Por el contrario, si lo vamos a utilizar en casa o lo trasportaremos sólo de forma ocasional, se puede optar por opciones de mayor tamaño, con mayor pantalla, mejor rendimiento y, lógicamente, más incómodos de transportar.

No es raro utilizar el ordenador portátil para ver películas o series, y tampoco es raro que esto se haga buscando una postura que supuestamente tendría que ser cómoda, pero luego no lo es tanto. Colocar el portátil sobre las rodillas cuando estamos sentados en el sofá o sobre la barriga cuando nos tumbamos en la cama no es la mejor idea. Para un uso breve, no pasará nada problemático; pero si esta postura se prolonga, vamos a terminar con molestias por sostener el portátil y mantener una posición rígida durante mucho tiempo. Además, corremos el riesgo de que el ordenador se caliente en exceso, lo cual tampoco es demasiado agradable (bueo, tal vez en las noches de invierno…).

Lógicamente, no nos va a pasar nada malo si estamos así poco rato, pero, si usamos el ordenador a diario en estas posturas, que no quede dudas de que al final la espalda acabará sufriéndolo.

En conclusión, que las nuevas tecnologías han avanzado disminuyendo su peso y tamaño y aumentando sus prestaciones, lo cual nos hace la vida más fácil a la hora de transportarlas y utilizarlas en cualquier lugar. Sin embargo, esta facilidad de uso no debe hacernos utilizarlas de cualquier manera, sin tener en cuenta las normas básicas de sentido común para asegurar que el uso que hagamos no pueda derivar en algún tipo de problema para nuestra salud.

Lógicamente, desde www.radiosaludable.com apoyamos el acceso y uso de las nuevas tecnologías desde cualquier lugar; sin embargo, animamos a que esto no se haga en detrimento de un razonable cuidado de nuestra postura, respetando las normas de higiene postural, cambiando de postura con frecuencia -para evitar que el cuerpo se canse- y, simplemente, utilizando un poco de sentido común.

 




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