Para mantener una alimentación sana, es necesario conocer los alimentos que la conforman, poco a poco en Radio Saludable iremos abarcando toda esta información, pero en esta ocasión le toca a la fibra, un elemento esencial tan completo que es más que probable que precise más de una nota.

Muchas son las personas que saben que la fibra es beneficiosa, pero no saben exactamente por qué, dicen que sacia, que estimula el tracto intestinal… si bien es cierto, también es bueno saber que además de combatir el estreñimiento, ayuda a prevenir el cáncer de colon, es recomendable para controlar la diabetes y el colesterol y colabora en la lucha contra la obesidad entre otras virtudes.

Podemos encontrar fibra soluble e insoluble, la primera posee componentes solubles en agua y son utilizados por los microorganismos intestinales. Se encuentra sobre todo en los cereales, en frutas y en las legumbres. La fibra insoluble, formada por sustancias que no se disuelven en agua, se encuentra en el salvado de los cereales, granos enteros y verduras, entre otros. Resiste la acción de los microorganismos del intestino y es la que previene el estreñimiento.

La fibra alimentaria es resistente a la digestión, es decir, no se absorbe a través del intestino, por lo que no tiene aporte calórico ni energético, ayuda a arrastrar ácidos, sales biliares y colesterol que se desechará a través de las heces.

La recomendación de la FDA para un adulto, es una ingesta de 30 gramos al día, de la que el 70% debería ser soluble. Hay que tener en cuenta, que a pesar de sus beneficios, no se puede abusar de ella, ya que como todo en exceso, puede tener efectos contraproducentes, como la pérdida de absorción de ciertos micronutrientes, como la vitamina B, hierro, calcio, magnesio, etc., pudiendo provocar un desequilibrio en la dieta.

Una dieta variada en la que se introduzcan las legumbres, los cereales, las frutas y las verduras, puede aportarnos la cantidad diaria de fibra adecuada.

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