EFE.-Una dieta desequilibrada, rica en grasas y consumo excesivo de carnes rojas, unida a un estilo de vida sedentario, incrementa el riesgo de padecer cáncer de colon hasta en un 80%, “y aun más en las personas que tienden a la obesidad o el sobrepeso”.

Así lo manifestó ayer el endocrino Luis Enrique Acosta en una rueda de prensa que, con motivo del Día Mundial Contra el Cáncer Colorrectal, se ofreció en la sede de la AECC (Asociación española de lucha contra el cáncer) con asistencia, también, del presidente de esta asociación en Cáceres, Delfín Hernández, y el director del Servicio de Patología y el jefe de la Unidad de Digestivo del Hospital San Pedro de Alcántara, Ricardo Carapeto y Miguel Fernández.

Acosta explicó que el cáncer de colon es el de mayor incidencia entre hombres y mujeres, y representa el 30% de todos los tumores malignos, pero también es el más prevenible, ya que se puede curar en el 90% de los casos. Compartió su apreciación Carapeto, quien destacó la importancia de la prevención y del diagnóstico precoz, “porque el cáncer de colon mata a más personas que el sida y los accidentes de tráfico”, al tiempo que explicó que la principal prueba diagnóstica es la del test de sangre oculta en las heces, “porque los pólipos son lesiones precancerosas o tumores que sangran intermitentemente”.

Y según Fernández, los factores que suponen un mayor riesgo son la edad, pues es un tumor que tiene tendencia a presentarse a partir de los 50 años; los hábitos tóxicos, pues los fumadores y bebedores tienen hasta un 40% más de probabilidades de padecerlo; y, la dieta.

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