A lo largo del día pasamos muchas horas en el trabajo, que ocupa la mayor parte de nuestro tiempo. Por este motivo es importante que no descuidemos la alimentación diaria y es imprescindible tomar unos hábitos. Mejorarán nuestra y nos ayudarán a formar una rutina alimenticia que nuestro cuerpo nos lo agradecerá.

Algunos de los consejos más útiles que podemos seguir a la hora de cuidar la dieta mientras estamos en la oficina son:

  • Comida casera: intenta llevarte siempre tu propia comida. Además de que así controlarás lo que comes, es algo que vos has preparado y mucho más natural. Los platos precocinados están bien pero para una emergencia, no te acostumbres a comer siempre ese tipo de comida. Lo mismo pasa con comer en restaurante, que suelen cocinar con mucho aceite y mucha sal y nunca sabes cómo están elaborados los platos.
  • Comida ligera: seguramente pases mucho tiempo sentado en la oficina y te muevas poco. Procura llevar comidas ligeras con las que puedas hacer digestiones poco pesadas, por ejemplo ensaladas o yogures con fruta, que además son muy fáciles de preparar.
  • Hidrata tu cuerpo: Una de las reglas de oro de todos los nutricionistas es beber una abundante cantidad de líquidos al día. Es recomendable ingerir 1,5 litros de agua diarios. Será bueno para nuestro organismo y para la piel. Además, nos ayudará a hacer mejor las digestiones. Procura tener cerca de tu puesto de trabajo siempre una botella de agua y rellénala todos los días con agua fresca. A veces la sensación de hambre viene provocada por la sed de no beber agua.
  • Intenta cumplir los horarios, así podrás cumplir con las 5 comidas al día, y tu organismo se acostumbrará a una rutina que es necesaria. Seguir un horario regular ayuda a tener menos hambre y reduce nuestra ansiedad.
  • Cinco comidas al día: Aunque estés cansado de leer esto, intenta no saltarte ninguna de las cinco comidas al día. Posiblemente debido a tu horario laboral realices en el trabajo el almuerzo, comida y merienda, así que procura llevarte lácteos y fruta para comer a media mañana y media tarde. Acostumbra a tu organismo a comer algo cada tres o cuatro horas, y verás como tu rendimiento aumenta y tu alimentación mejora. Además, si cumplimos con todas las comidas evitaremos tener picos de glucosa y comer en exceso en la siguiente comida si nos saltamos alguna.
  • No comas frente a la computadora: en tu tiempo de comida procura desconectar del trabajo, así que intenta no comer delante de la computadora o televisión. Aprovecha este rato para hablar con tus compañeros y socializarte en tu empresa.
  • Haz algún trayecto a pie: si vas en transporte público al trabajo o en auto, intenta hacer al menos un tramo del camino a pie. Organiza tus tiempos y horarios para que puedas andar un poco todos los días. bueno para tu cuerpo y tu circulación.

 

Comparte esta información